martes

Mis delgadas líneas luchaban contra toda tu fuerza un poco sin querer, ya que toda su fuerza se había desgastado mientras recorría con la punta de la lengua la línea recta de tu garganta; desembocando en el miedo de un boca que saboreaba mis labios como si fueran miel.

4 comentarios:

Nerea Riveiro dijo...

Y el beso supo a gloria. ¿No? ¡Un besazo!

Isabel Mª Pérez García dijo...

Sigue escribiendo así, por favor.

.A dijo...

la fuerza la empleo en besarla entera

Gustavo Aguilar Alterno Espiraaaal dijo...

Es lindo =P