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sábado

Mi homenaje a los locos es decirles que nada pasará. Pero no teman. Pese a que el mundo siga girando en sentido contrario al nuestro, piensen que son ellos quienes van equivocados. Pero piensen, también, que pese a que el ejercicio de diferenciarnos sea tan placentero, los necesitamos. En el fondo de nuestra alma -fondo que muchos en realidad desconocemos; si no no podríamos considerarnos raros- hemos creado una dependencia con el Otro que nos resulta irresistible. Y es esa dependencia horrible la que nos define por oposición. Para ser nosotros mismos, necesitamos su presencia. También su ausencia. En definitiva, debo decirles, como loco, que no pasará nada, que la vida seguirá igual, girando en el mismo sentido equivocado, con el mismo ruido y la misma lluvia. Que será una persona corriente quién nos traiga el café mientras leemos un libro en una cafetería -porque somos muy bohemios- y la miraremos fijamente intentando apreciar una diferencia que no encontraremos. Volveremos a nuestro libro, a nuestra música, nos sumergiremos en nuestra diferencia y en nuestra soledad. Una vez allí anhelaremos ser corrientes, pero por lo general se nos pasará lo que tardemos en escribir cuánto nos echamos de menos a nosotros mismos. 
Querremos escribir un libro. Lo empezaremos a los 16, lo abandonaremos, lo volveremos a empezar; al cabo del tiempo escribiremos otra cosa y supongo que también la abandonaremos porque somos raros y lo que mejor se nos da en esta vida es revindicar -bajito- nuestra diferencia. Pasar desapercibidos entre las páginas, observarlos a ellos, pero también a nosotros mismos, a los raros, pasar por nuestro lado sin rozar el espacio que nos rodea. Nos reconoceremos sin mirarnos realmente a los ojos y así sabremos que el otro también es raro. Y por lo general miraremos a la misma persona corriente, nos enamoraremos y finalmente veremos que de ellos a nosotros hay un infierno inabarcable pero que, joder, cuánto los necesitamos. 

domingo

Va naciendo la noche conmigo
poco a poco
mientras el sol se aleja
y se baña sobre un mar que no veo
pero que sé que está detrás de mis montañas.
Ha muerto el día, 
se ha encendido la noche.
A lo lejos,
la Luna,
faro del próximo alba.

lunes

Hoy vengo con algo distinto

Aquí os dejo uno de mis textos recitados por alguien que recita muy bien (y el texto, claro) 
¡Espero que os guste! ;)


martes

Filósofa.

Te sepo perfecta.
Como la poesía.
Como el chocolate en tus dedos.
Como si fueras voz y yo cascada,
y el destino nos obligara a caer para fluirnos.
Para arrastrar nuestros cuerpos por inercia
y sabernos fuerza inamovible


lunes

A mi chica palo.

Me (re)ordenas.
Desenredas las ganas de mi pelo
y desenganchas todo este Amor de entre mis costillas.
Vienes,
me ve y me miras,
y conmigo guerreas contra la infelicidad de mis poros.
Desordenas mis pensamientos
y a la vez me clavas otro tipo de ganas y otro tipo de poesía.
Y joder como quiero oír tu voz por la mañana.
Y que me ates
(sobre todo que me ates)
a esta realidad que tan poco me gusta.
Que me hables 
y susurres
y me quieras,
sanadora.
Que tus brazos me den el aire que me han quitado.
Que vengas y que no tenga que trasnochar su ausencia sola...
Porque para sobrevivirla,
y no pensarla,
ni sentirla,
ni quererla desde lejos,
tú,
has creado el mapa perfecto para luchar en esta guerra.
Para guiar a mis miedos y soldados entre tanta melancolía.
Y tus cuentos...
lo que daría yo por tus cuentos cada noche y cada primavera.
Porque vienes,
me ves y me miras,
y para sobrevivirla en esta guerra
has pisado cada poro de infelicidad de mi cuerpo.
Y tu voz... y esos cuentos...
Me curan.
Cada noche.

viernes

A veces no creemos en nosotros mismos. Nos levantamos, nos ponemos las zapatillas -aunque hay algunos que siempre vamos descalzos-, desayunamos. Tomamos la rutina cada día sin creer que algo bueno puede pasar. Cuántas veces me habré despertado sin creer que ese día, justo ese, y justo porque yo lo estaba pensando, iba a pasar algo bueno. Pero entonces llega alguien que nos dice que creamos. Y hablamos, y reímos y juntos reafirmamos nuestra idea de que el mundo es una mierda y que nos van a hacer tanto daño... Y que dejarán de haber cosas bonitas, y que la gente dejará de pensar y de plantearse y de decirse te quiero o buenos días. Y nosotros lo pensamos y asentimos con la cabeza. Y sabemos que somos iguales. Nos levantamos y nos ponemos las zapatillas, aunque algunos siempre vayamos descalzos. Cogemos nuestra rutina sin pensar que algo bueno puede pasar justo ese día. Pero entonces llega una persona y nos hace creer que somos diferentes. Y nos llamamos especiales y nos enamoramos y reímos y juntos reafirmamos en nuestra estúpida idea de que el mundo ahora es un lugar mejor. Porque estamos juntos y ya no tenemos que coger la rutina. Porque te despiertas conmigo, abres los ojos y dices hoy va a ser un gran día. Y yo, joder, te creo.

martes

Pincha aquí, que si no no vale :)

Había tanto silencio que hablar era estropear las cosas.
Si hubiera dicho algo antes,
si ese día no hubiera estado lloviendo,
si tú no fueras tú y fueras entonces otra,
y pudiera acariciarte el pelo y hacerte el amor.
Si fueras mía..
Entonces no habría que romper ningún silencio.
 Tú me entenderías con los mismos labios con los que me pruebas
 y me consolarías si estuviera llorando.
Serías combativa por mi,
impertinente,
 maravillosa.
Yo soy la poeta, así que déjame el trabajo fácil.
Déjame deslizar mi tinta por tus piernas
 y convertirlas en cascada,
y volver muy pronto a ti para que tu pecho no me eche de menos.
 Sería yo la creadora de ambas, y tú.. tú la musa perfecta.

Búscame en el aliento,
 que yo ya te he encontrado el alma.
Y para que no te pierdas,
  aquí,
 y aquí
 y aqui,
 joder,
te he dibujado un mapa.
 Te he acariciado con las yemas de los dedos.
 Te he amado. ¡Te amo!
Quién podría decir que esto está mal...

jueves

d e s c o r r e la noche nuestra debilidad
mientras implosionamos 
una 
y otra
y otra vez. 

Mientras que se d e s p e r e za 
-sobre mi cuerpo-
la rutina de amarnos. 
Y besarnos
hasta mañana.

Y el alba despunta sobre su pelo.
Y se me llena la boca de
                                        f a n t a s í a s.


lunes

No, espera, espera un segundo. Solo deseo retenerte un segundo más, aunque incluso el empleo de esa palabra es incorrecto y sería más justo decir que tu misma te retienes, pues plantas los pies en el suelo, los afirmas, y esperas pacientemente y me escuchas. Así pues, deja que extienda la mano y coja ese segundo que has decidido ya que es mio y me explique, pues tengo algo muy importante que anunciarte. Y es que hemos olvidado recodar por qué recordábamos ¿no es increíble? ¡Y pensar que lo sabíamos! Pero se nos ha escapado. Y nadie se ha dado cuenta. Por lo tanto, ¿lo sabíamos? ¡Hubiera dejado un vacío y eso nos habría llevado a sentirnos extraños, faltos de algo! Pero yo no he sentido nada hasta ahora ¿y tú? Sé que te duele el pecho, porque ahora me miras sopesando si estoy loco y eso esconde que tú también te has dado cuenta y no lo sientes.
Ojalá nunca me hubieras dado ese segundo que con tanta ansia te pedí, pues ahora mirarás los objetos de otra forma. El ángulo ya no será el mismo, pero no me malinterpretes, tampoco erróneo. Llegarás a casa y cogerás aquello que tanto quieres, y en el mejor de los casos te preguntarás: ¿por qué? Y si tu vida vuelve a discurrir al mismo paso, entonces... entonces yo tenía razón, y también estamos ciegos.