viernes

No puedo imaginarme lo que sientes cuando yo no puedo amarte. Tiene que ser como dejar de respirar durante mucho tiempo. Tanto que ya no solo te duelen los pulmones, sino el corazón y las entrañas y el mundo no va lo suficientemente rápido porque siempre es hoy y no mañana, y que... que soy gilipollas...

Yo te dije que el tiempo curaría las heridas que prometí que te hice sin querer. Pero resulta que es mentira, que el tiempo no transcurre a tanta velocidad si no que se desliza por tu piel jugando a envenenarte con los minutos de la vida que te dije que no podíamos pasar juntos. Pero qué imbécil soy.

Cuánta impotencia debes tener en el alma, joder, y deseos de cambiar hasta el puto color de las paredes por si la vida tiene efecto dominó y cambia también el hecho de no estar conmigo, de que te sientas tan solo en el refugio atómico donde has guardado el recuerdo de la mitad de mi corazón que tuviste que devolver...

Cansado de tanto mirar por las mañanas que no me tienes a tu lado en esa cama tan ancha y que yo siga mi vida ignorando que la tuya se ha caído y que le tienes un miedo atroz a tu propio cuerpo, ahora tan frágil después de que la rabia se cebara con él y te dejara con ganas atroces de amarme y la promesa de que nadie, nadie en la vida, nadie en todo el Universo, en todo este maldito mundo que gira, me podrá amar igual que tú.

9 comentarios:

P. dijo...

Buff, qué mas añadir...

.A dijo...

y cuando quise volver .. ella ya no estaba.. se habia ido sin mi

Luciérnaga dijo...

Te echaba de menos. Y a este amor roto que desgarra también. (No te vuelvas a ir durante tanto tiempo, anda).

Espia Rusa dijo...

Hay veces que necesitamos el cambio. Hay veces que nos equivocamos.
Y otras veces, necesitamos equivocarnos.

Avril Bonnet dijo...

El maldito amor, ese que nos rompe los esquemas (y la mayoría de las veces el corazón).

Besos,
Bo.

carmeloti dijo...

Suerte que nadie se muere por nadie, porque el oxigeno es gratis y el desamor no viene acompañado de arsénico... aunque si de dosis de opio, adormece nuestra vida hasta el punto de vivir un letargo amargo.

Sigues siendo rabiosamente bella para describir la angustia y el desgarro de la soledad y el abandono...

ewalcarrion dijo...

Hola. Me ha gustado. Ya sabía yo que por algo te tenía en marcadores, :D Un abrazo.

Vivianne Séverine dijo...

Adoro tus textos. Y adoraría ser la persona de tu texto y creer que hay alguien ahí a fuera que se siente así, adoraría poder decirme a mí misma la primera frase de este texto. Pero resulta que no es así... No sé que es peor, eso o ser imbécil.

K. Wasikowska dijo...

Impotencia la que he sentido yo al leerte.
El amor... Algunas vez tan cálido y otras tan jodido.

¡Un beso!