martes

Ni hombre ni mujer. Sin sexo, ni cuerpo, ni arrugas, ni voluntad y sin prejuicios. Ser un ser de todo y nada. Decirte guapa y que sonreías, y que no pienses que te quiero comer -que puede ser-
¿Pasa algo por ser mujer?
 Decirte que ayer me levanté y fuiste musa y la sintaxis de tu cuerpo me inspira. Que me pareces maravillosa aunque tengas un cuerpo de mujer que te venga un poco grande. -¿Pasa algo por ser lesbiana?-
Decirte que la fisiología no determina la mecánica estridente del amor, que tu corazón es sinónimo en materia que el mio, que ambos bombean sangre aunque a distinto son. Que no soy diferente a ti y decirte perfecta para mi solo es un dulce pecado.

4 comentarios:

Juan Antonio dijo...

Delicioso en realidad.

Nerea Riveiro dijo...

Me encanta, es tan personal... ¡Un besazo!

Srta.While dijo...

Es una entrada realmente buena, de verdad, es genial :)

Yeamon Kemp dijo...

Y la Musa bajó, y me habló de la perfección. Y yo la creí.