lunes

[...]Pero me agujereaste por dentro. Dejaste mi alma desnuda y toda su debilidad al descubierto. Y la superficie de mi piel se acabó secando nula de tus besos.
Yo llegaba de comerme el mundo, de ser la mejor entre las más ingenuas, y la más grande para ver como te marchabas.
La verdad es que no aprendí a vivir sin ti, no aprendí a respirar otro aire, ni a decir otro nombre ni a sentir cosa alguna más que miedo de ambas, de que volvieras y yo no hubiera cerrado con candado mi corazón todavía.
El amor me hizo creer que podría vivir sin ti y caí como una estúpida.
Volviste, y aunque le grité al diablo que te apartase de mi camino nadie me escuchó. Comencé a pensar que también me habías robado las palabras hasta que sin querer te invité a volver y no supe decir que no, como si tu maldita presencia me arrancara las palabras correctas que nunca he querido decir.
Y aquí estamos, tú y yo, jugando al gato y al ratón con las putas ganas de comernos y el dolor de perdernos otra vez, creyendo que después de tanto tiempo un par de cervezas lo arreglarán todo. Y no es así, porque tu billete de avión llevará siempre el mismo horario, Carlota, y yo cuando te vayas volveré a decirme que nada se para cuando tú llegas, aunque no sea verdad.
Así que vete y deja que mi rutina siga, condenada brecha, que aun lejos has dolido, que cuando te acercas sin querer me da frío tu jodido juego. Siempre jugando a jugar ¿eh, princesa? Incluso cuando se te va de las manos y tienes que huir porque la verdad es, Carlota, que estás enamorada de mi y tienes que volver para que yo te lo diga porque tienes talla de cobarde y ni siquiera en tu propio reflejo podrás reconocerlo algún día.
Pero tu amor, y el mío y el de todas esas personas que ves de la mano por la calle, no radica del normal, sino que pertenece a él porque es Amor, y no tiene definiciones diferentes. Porque es igual a  todos, a ti y a mi, que somos personas. Que la piel es piel siempre, que los besos son besos donde quiera que esté uno, y la única diferencia que existe es si de verdad lo haces queriendo o te has encaprichado.
Que la vida da muchas vueltas, princesa, que el Amor no se encuentra en cada esquina. 

3 comentarios:

Mai dijo...

Qué jodido es intentar vivir sin alguien y darte cuenta de que no puedes hacerlo. Increíble texto, como siempre.

Jace Lovecraft dijo...

A veces la distancia es un pretexto, y la indiferencia la última defensa ante la caída. Que el amor no es un juego, y a veces, cuesta aceptarlo.

Caroline dijo...

El amor es dificil, y nadie quiere aceptarlo, y definitivamente, no se encuentra en cada esquina.
Te sigo! un beso enorme.