jueves

No me apetece estar fuera.
No me apetece mojarme.
Creo que ya te he esperado demasiado,
aunque no supiera que significaba realmente.

Todo esto parece una mala traducción 
de esas canciones en inglés que siempre escuchas,
que tanto te gustan.

No me apetece aparecer, 
pare que cuando despiertes digas basta, 
y tenga que volver a irme.
Deba irme.

Así que no me voy a mojar nunca más, 
pues fuera hace frío.
Fuera de ti.

Así que voy a cerrar los ojos un segundo.
Pues fuera hace frío.
Fuera de ti.

Todo esto parece una mala traducción 
de esas canciones en inglés que siempre escuchas,
que tanto te gustan.

Pero a mí no me oyes.
Y fuera llueve y hace frío.
Fuera de ti.

2 comentarios:

Srta.While dijo...

Se me ha clavado dentro.
¿Sabes? Cuando la vida, la situaciones, te mandan ir fuera y mojarte, a veces debes de dejar que se empape tu cabeza para despertarte y saber qué has de hacer y cómo. Y para que te des cuenta que, si él no te oye, puede que sea mejor que escojas a otro que sí que lo haga, porque, quién sabe, a lo mejor la salida es que compres un paraguas y salgas fuera de él para encontrarte con otro.

(chocolate
caliente)

B. dijo...

Quizás calarse es la única forma de volver a sentirse invencible. De sentir algo que merezca la pena.