viernes

Te lo explicaré, desconocido, pero después de que vivas solo un poco más

Click. Es una jodida orden, forastero.

Y cuándo no tenemos miedo ¿eh?

Quién coño se ha creído Dios para hacernos pensar que por vivir ya tenemos el certificado de valientes.
Qué coño son las horas comparadas con la tortura de tenerte a esto, joder, un puto milímetro en la carretera maltrecha que es mi vida, y no poder tocarte porque te hayas en un mundo ajeno a mi.
Quiénes se creyeron los sentidos, dime, y ese al que tú llamas Dios de nuevo para hacerte creer a ti, mierda de iluso, que se puede percibir con alguno de esos dones lo que son sus caricias, el sonido de su aliento o su voz.
Quien inventó las palabras no tenía ni puta idea de que era amar sin condición, ni sexo, ni pasado. Ese se quedó corto de palabras donde embotellar sentimientos para las más bellas cartas de amor.
Quiénes se han creído los que no lo han tocado, besado, olido, lamido, deseado con aquel retazo de puta consciencia que te queda una vez probado el maldito pecado que supone su mera existencia en un mundo demasiado feo, demasiado imperfecto y cruel para un remoto ser, que no eres más que tú.
Quién sabe lo que es que las interferencias arañen la línea y suelten gritos de angustia al oír desaparecer su voz.
Cuán reina se habrá creído la Luna. Porque somos unos pedazos de idiotas, unos capullos, creyendo que tanta promesa hará escalera hasta el cielo con su noche y a su rey podremos quitarle la princesa.
Que mal perdedor fue aquel que inventó el término inyectar y se creyó tan rápida la palabra como para superarme a mi, a mi, joder, que sé quién eres, que sé qué eres, que tu reloj interno es exactamente igual al mio, que ninguno damos hora, que ambos nacimos de la misma materia defectuosa de usar y tirar. Que existimos, seamos quienes seamos, y todavía, con lo iluso que es el mundo creyendo poder poner distancia de por medio, no nos hemos olvidado.

Te llevo cicatrizado en la superficie de los labios, junto con tu sabor y las ganas de querernos.

4 comentarios:

:) dijo...

Increible.

Jace Lovecraft dijo...

Me encanta, sobretodo el final.

Arita dijo...

Me encanta. Quien haya sido quien inventó las palabras también se quedó corto para expresar que sentí leyendo esto.

Nami. dijo...

He de decir que cada día me sorprendes un poco más y que voy a hacerte un regalo. Pero para eso te necesito a ti y un poco de tu tiempo libre.